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viernes, 23 de agosto de 2013

"Mea Culpa": Panchito no puede orinar (2)

Mea Culpa

    Y al final está pasando lo que tenía que pasar. Y todo por mi culpa, por querer compararme al veterinario que no soy, actuando como un "vulgar curandero" de animales.

    Ayer ya me acosté intranquilo cuando Panchito se empezaba a lamentar. A las 3 de la mañana, hace escasas 3 horas, desperté y ya no puede volver a conciliar el sueño. Continuamente escuchaba sus casi inaudibles quejidos, una especie de susurros que ni siquiera alteraron a Pinchi.

    Ahora estoy con cargo de conciencia y aterrorizado mientras escucho sus lamentos de dolor. Unos lamentos que me transmiten lo precaria de su situación y los dolores que esta sufriendo por los cálculos que obstruyen su vejiga.

    Mientras esperamos a que llegue la hora en que esté abierto la clínica veterinaria, aun más de 2 horas, Panchito arrastra su hinchazón por todos los rincones del pasillo, mientras deja escapar sus sonoros lamentos que me encojen el corazón.

    Cuando consigo crear coraje y salir al pasillo de los lamentos, ya es la hora de ir al veterinario.
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    ...30 minutos después regreso del veterinario:

    -Allí hemos dejado al pobre gato, asustado y en estado de shock. 

    -Tendrá que sedarle y ponerle una sonda, después dieta durante el tiempo de convalecencia. 
          - 8.30 de la mañana y ya estábamos de vuelta en casa.

    Ansiosos por recoger a Panchito, a las 16:30 regresamos a la clínica. El doctor nos mostró al paciente  y nos informó de la imposibilidad de sondarle. Decidimos esperar.

   En el suelo, dentro de su caja transportadora, estaba, medio anestesiado por el sedante que le había administrado para calmarle los dolores que le producían los espasmos.  
    Puso la caja sobre la camilla metálica y decididamente la abrió para sacar al gato. Parecía una alfombra de piel. Inerte. Como muerto.
    Lo estiró sobre la fría camilla y, parsimoniosamente, inició las tareas de inmovilización, usando para ello cuatro vendas, blancas, pero sucias. Y es que éste debía ser, al menos, su 2º uso. 
      Lenta y automáticamente, con un perfecto y estudiado método, le fue atando las patas, las delanteras por separado y las traseras en un solo ramillete, a la estructura inferior del mueble.
      Seguidamente fue despojando al paciente del abundante pelo existente en las patas para colocarle una sonda...miaauuuu!, una sonda...miauuuuuuuu!, una sonda...miauauauauuuuuuu!, desistió de la pata derecha, en su pata izquierda. "Joder doctor, si yo fuese gato también gritaría".
      Al 4º intento y en la pata izquierda, acertó a poner la banderilla a la primera.

     Menos mal que Waneska estaba allí para transmitirle buenas vibraciones a Panchito, para que no se sintiera solo. Por que aun quedaba lo peor, que también para Panchito.

     Cuando regresé estaban los 3 sobre el gato, el doctor supervisaba y las dos ayudantes, una levantaban la cola, y la otra agarraba del pene al gato presionando para intentar introducir una aguja por el meato urinario del bicho. ¡Qué dolor!

     Observé como le retiraban el cálculo, en forma de diamante negro por la sangre coagulada, cuando, después de varios intentos infructuosos, consiguió introducir una cánula por la que introdujo el contenido de una jeringuilla que supongo contendría algún producto para romper aquél cálculo.
      La presión del doctor hizo el resto, agarró al gato por la zona del estómago y la vejiga y comenzó a estrujarlo como si de una bota de vino se tratara. 
       
        Y Panchito orino y orino...más de 1 litro, primero orina sucia de sangre y ya después amarilla tirando a clara.

          -Al regresar a casa, Pinchuco loco de contento, no sé si por recuperar la caja o por el regreso del hermano, la estampa quedó bien distinta. 


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          Parece un herido en combate, y no es para menos.

         Antes que otra cosa pediros que por favor no cometáis el mismo error, no permitáis que vuestra mascota sufra sin necesidad y todo por pensar que no es necesario acudir al especialista, por que tu crees que con una aspirina se va a sanar.

    Ahora solo me queda esperar que todo acabe bien. Y recordad que se trata de nuestros hijos adoptivos.

    Llevad a vuestra mascota al veterinario.

    ¡Salud y Suerte!

jueves, 22 de agosto de 2013

Panchito no puede orinar

 Desde hace 2 días venimos percibiendo el apático y extraño comportamiento de nuestro gato 
Panchito (en la imagen yace a la derecha de Rafael ).

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Si su carácter normalmente solía ser juguetón y un poco mimoso, sobre todo conmigo, el macho alfa, cuando, mientras permanece estático como un jarrón chino observando su vacío plato de comida, me mira, con esos ojitos azules, suplicante e invitándome a rellenar su recipiente, de unos días a acá parece que está enfadado con el mundo.

Ya no juega con Pinchuco, el pinscher enano que forma parte de nuestro batallón de mascotas,

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  y que siempre está haciéndole rabiar dándole pequeños mordisco en el pelo en cualquier parte de su cuerpo.

Ni come, ni bebe agua y se pasa todo el día tumbado, quejoso mientras se lame los genitales. Al aproximarme para observar mejor he logrado ver su pene, como si de una bengala de socorro se tratara, de color rojo intenso y apuntando  hacia fuera como un resorte.

Enseguida me empecé a preocupar, y cuando recordé el sufrimiento de mi otro gato Rafael, que al final tuvo que ser operado de urgencia, sin pensarlo 2 veces me he acercado hasta la clínica veterinaria para comprar comida, ya se había casi acabado, y de paso consultarlo con el doctor.

Las conclusiones son lo que importa:

1º- La comida barata que le estoy dando al gato le está haciendo mal, al igual que esos regalitos que nos roba con nuestro consentimiento. Opté por comprar la marca recomendada por el doctor, cuyo precio es exactamente el doble.

2º- El medicamento que le estoy dando, 1/2 comprimido cada 12 horas, es el oportuno para la dolencia. Se trata de un cloridrato de ciprofloxacino genérico que me recomendó la farmacéutica del barrio cuando fui a comprar el  de marca que me recetó el veterinario para Rafael.

3º- Afortunadamente los perros no son tan sensibles como los gatos y puedo seguir dándole la marca de comida barata que me prohibió para el gato.

Además de la medicación, le obligamos, mediante una jeringuilla, a tomar un par de dosis de la infusión de Quebra Pedra, por recomendación del veterinario, comprada en una herboristería.

Así que a partir de ahora se acabaron los banquetes a sabiendas o los robos consentidos.

Una alimentación equilibrada es fundamental en cualquier animal, sea de 2 piernas o de 4 patas.

Ah, mi esposa acaba de decidir, sabiamente, que si después de 3 días de administrarle esta medicación, el gato no mejora, tendremos que llevarlo al veterinario.

Como siempre, yo he dicho la última palabra: "si cariño".


¡Salud y Suerte!

jueves, 28 de marzo de 2013

Acorralado: cierra el paso de tu gato escapista!

Era un día como cualquier otro y al abrir la puerta de la casa, como casi siempre, aparecían los dos gatos muertos de hambre dispuestos a tomar su desayuno.

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Amistad

Digo casi siempre por que no todas las veces aparecían los dos gatos pues el más pequeño, Panchito, noche sí y noche también, descubría un nuevo escape por dónde huía para pasar toda la noche, en el lote vecino que está sin urbanizar y lleno de maleza que lo hace muy apetecible a los ojos de un gato, jugando con otros gatos, cazando ratones o simplemente de picos pardos.

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Haciendo una limpieza del lote aludido.

  • Y por dónde se iba?
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Salto hasta el muro para acceder al árbol.
Segundo lugar de fuga bloqueado.
Unas tejas cierran el acceso al árbol.
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Del árbol al tejado y de ahí al lote.
Primer lugar de fuga:
 Botellas de agua, fanta o refresco para
desactivar sus garras.
Escape Cerrado






Bricolaje Fácil con tiestos plástico
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La simple colocación de unos tiestos vacíos
bastan para confundir al felino y que éste no pueda
mantener el equilibrio.
Tercero y último escape.
Se acabaron las fugas, por ahora...

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Vista del tercer punto álgido,
los soportes de la manguera.
Con un ágil salto accedía al muro.














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Panchito (cola negra) con su amigo de aventuras,
 cada uno otea desde el muro de su lote.


Panchito 

martes, 26 de marzo de 2013

A jugar al gato y al ratón!


      El espectáculo que contemplé ayer y que finalmente pude filmar, únicamente falta el momento en que me hacía entrega del regalo en forma de ratón, se asimila a las escenas que presenciamos en los documentales de National Geographic cuando un guepardo u otro felino salvaje juega con su presa hasta que ésta muere, en el mejor de los casos, por un mordisco certero en la yugular, cuando no, y este es el caso, de un ataque cardíaco por los continuos "sustos", digámoslo así, a los que les somete el cazador.
      Como decía, falta el momento en el que Rafael,  el macho alfa, se acerca a mi, maullando con gran escándalo, para hacerme entrega del trofeo que ha cazado para mi. Como comprenderéis, en ese momento de la sobremesa con mi manzana y mi rico café brasileño en la mesa, de lo que menos ganas tengo es de recibir un ratón como ofrenda. Y claro, tampoco tengo cámara ni se me ocurre ir a buscarla.
     Se me ocurrió después, cuando Panchito, el gato más joven y protegido de Rafael, recibe el ratón, ese que era mi presente, y lo usa para sus alocados juegos de felino aprendiz, exactamente igual que actúan las crías de guepardo o de león.
     Le filme unas cuantas veces en diferentes momentos y en diferentes lugares de mi residencia durante los juegos post mortem con el ratón.
     Espero que les gusten esos vídeos  como espero que también les agraden las otras filmaciones sobre distintos temas que presento en mi canal de youtube EuFaloEspanhol.

jueves, 21 de marzo de 2013

Todos los Gatos son Pardos

     Su gato escapa de casa, se siente acongojado y no sabe qué hacer!

     Se acercan las 18:00 de la tarde  y el cielo cada vez va perdiendo toda su luz para convertirse en un lienzo oscuro a veces sembrado, otras no, de destellos blancos.
     Es la hora justa en la que usted debe prestar más atención a los movimientos del felino y vigilar sus intentos de fuga.
     Probablemente para él, un minino bonitinho, fofo, mimado, malcriado y consentido, exactamente como el 100% de los gatitos caseros, probablemente para él decía, esa operación ya se habrá convertido en una costumbre, una rutina que de forma  automática, una y otra vez, le hará seguir un mismo camino para alcanzar su escape, su lugar secreto por dónde perpetrará su huida, hacia la libertad nocturna, esa nocturnidad en la que todos los gatos son pardos.

      Le ocurre ésto cada noche al irse a acostar, cuando descubre que su gato a huido de casa y pasará la noche en la oscuridad de la calle. Y si tiene hambre o frío esta noche? Le oiré cuando quiera entrar en casa para comer su comida favorita? Y si quiere beber esa lechecita que tanto le gusta?...

Aquí les voy a dar algunas soluciones prácticas para que no se escape su gato, además de mostrarles gráficamente cómo preparar algunos inventos y barreras que le impedirán la fuga nocturna. 

     Como aperitivo aquí les dejo un video de mis dos gatos Rafael y Panchito.  

     Rafael es un gato de unos 9 o 10 años de raza europea, gorducho como el sólo, recogido de la calle cuando era una cría.

     Panchito es un gato joven,  un año y medio, y de no se qué raza, también recogido de la calle cuando era un bebé.

     Espero que les interese el blog y sus comentarios, preguntas o simplemente me gustaría que participaran con tonterias gatunas enviando sus fotos o vídeos a en "El Gato Escapista".

     Como aclaración tengo que decirles que mis gatos viven en Brasil, así que quizá tengan un caracter más sambero de lo normal.

     Un saludo






Mascotas Caprichosas